El grupo Vips se lanza al ‘casual food’

Los VipSmart, la apuesta del conjunto Vips para quitar mercado a las grandes cadenas de casual food —una variación de fast food mas que se jacta de ofrecer más calidad— avanzan con paso firme con la meta de llegar a una red de unos ciento cincuenta establecimientos en franquicias en 5 años. Desde su nacimiento en dos mil diez, se han abierto diecinueve locales —16 en franchising en argentina— que dan empleo a cuatrocientos personas. El último de esos restoranes fue estrenado esta semana en Segovia. Cuando desea delimitar a los VIPSmart, su directiva general, Beatriz Pardo, asimismo responsable de las cadenas Vips y Ginos, mantiene que “es lo mejor de Vips en un ambiente de servicio diligente en mostrador, con una selección de sus platos más simbólicos [hamburguesas, ensaladas, sandwiches, tortitas o bien batidos] mas a un costo más ajustado, cara un veinte por ciento menos, debido al hecho de no contar con servicio de mesa”.

Por eso Pardo hable del fast casual, mas con la calidad del casual dinning de los Vips, un término de restorán más informal, dirigido a un público amplísimo y en todos y cada uno de los horarios. La operativa es fácil, el cliente del servicio se dirige al mostrador y, tras hacer su pedido, recibe un avisador, que se lleva a la mesa. Cuando vibra, sabe que ha llegado el instante de recoger su plato y la bebida, que se puede rellenar las veces que desee. En dos mil once, la nueva marca recibió el premio internacional CIR Award, que da la Convención Internacional de Restauración Moderna, como mejor término renovador de restauración europeo. Ya en dos mil trece, el conjunto decidió dar un empujón al desarrollo de los Vips, eminentemente bajo este nuevo modelo, y de Ginos, superada una etapa de crisis.Establecimiento del grupo VIPS en Madrid bajo su nuevo formato.

En el último año y medio se han abierto dieciseis de los diecinueve restaurants Smart y, conforme Pardo, se sostendrá un ritmo de aperturas de entre quince y veinte por año en el próximo quinquenio, hasta el horizonte de ciento cincuenta, como prevé una investigación de capacidad para todo el territorio de España. La clave, agrega la directiva general, es que “se trata de una fórmula más polivalente que se puede arrancar en poblaciones más pequeñas, con un nivel de inversión más bajo y mayor sencillez operativa que los Vips”, de los que existen ciento quince establecimientos.

Con el ejercicio de dos mil quince sin cerrar y un ritmo de aperturas incesantes, no se puede charlar de cifras anuales, mas la facturación aproximada de cada local de VIPSmart por año se puede situar en una media de entre seiscientos y ochocientos euros, si bien hay otros en localizaciones premium que lo doblan, como el que se halla en el Centro Comercial Plaza Norte dos, en la capital de España, que factura unos uno con tres millones de euros.

La rentabilidad media se ubica entre el quince al veinte por ciento del beneficio salvaje sin descontar gastos. El ROI es inferior a 4 años. Pardo arguye que, siendo un término sin servicio de mesas, es más ligero a nivel de estructura de personal que un Vips tradicional y tiene mucha capacidad de adaptación en los periodos val. “Al final, puede marchar con realmente pocas personas, con mucha flexibilidad de acrecentar plantilla en picos de venta, lo que le transforma en una alternativa con rentabilidades porcentuales muy altas”.

Estos establecimientos, en opinión de su responsable, “están marchando muy bien” en poblaciones de hasta cincuenta habitantes, tanto por la parte de los clientes del servicio como de los franquiciados, por el hecho de que son más fáciles de operar y más ligeros de inversión”. En dependencia del tamaño, la puesta en marcha de un VIPSmart puede valer entre los trescientos a trescientos cincuenta euros.

En lo que se refiere a la competencia, Beatriz Pardo, sin dar de nombres, la ubica en “aquellos operadores que den un servicio veloz, en mostrador; charlamos de todos y cada uno de los que sean de quick service mas que, asimismo, sean capaces de tener la calidad de un casual danning, lo que para su conjunto es un factor diferenciador, y lo explica: “Por ejemplo, nuestras hamburguesas son carne 100 por ciento de vacuno gallego, de ahí que tardan 8 minutos en hacerse, no empleamos las que están preelaboradas”.