Las terrazas de Murcia tendrán toldos a rayas

La concejala de Calidad Urbana del Ayuntamiento de Murcia , Ana Martínez Vidal, ha presentado este jueves las reformas que se van a llevar a cabo en las terrazas de algunas de las plazas de la capital murciana.
Así, «Murcia se apunta a la moda retro europea» con terrazas que tendrán «elegantes toldos de lona a rayas», dependiendo de la gama cromática predominante de los edificios y el pavimento de cada una de las plazas, según ha declarado Martínez Vidal en rueda de prensa.
Las zonas que recoge este Plan de Ordenación de Usos de la vía pública son: la Plaza Belluga y la Plaza de los Apóstoles, que tendrán toldos en color «beige y visón» en sus 14 establecimientos; la Plaza de las Flores y de Santa Catalina, en color «beige y granate» en sus 9 locales; la Plaza Cristo del Rescate y la de San Juan, en tonos «amarillo y beige» en sus 11 recintos y la Plaza de Santo Domingo, que contará con lonas en color «beige y negro» en los 8 establecimientos que dispone.
Se incluyen también las calles Arzobispo Simón López, General Margallo y San José, y el objetivo es que dichos espacios públicos guarden una estética homogénea en los toldos hechos de lonas que instalen, a fin de «mantener un paisaje urbano más armónico y respetuoso hacia las construcciones histórico-artísticas del centro».
A los hosteleros que se acojan al plan se les aplicará una bonificación del 50 por ciento de la tasa anual por la ocupación de la vía pública y deberán realizar los cambios antes del día 1 de octubre.Las terrazas de Murcia tendrán toldos a rayas
Además, se van a pintar todas las estructuras metálicas de los toldos en un color gris forja, se unificará el color y la tipografía de los logotipos de los bares y cafeterías, circunscritos en elipses de 50×25 centímetros en el frontal de las lonas, se eliminarán los tablones de menú, que «invaden la vía pública» y se deberá recurrir a un atril en el interior del local o en la puerta.
En cuanto al mobiliario de mesas y sillas, el plan no obliga a realizar una modificación del mismo, aunque en el caso de aquellos hosteleros que decidan cambiarlo, deberán utilizar materiales específicos como forja, madera, mimbre o ratán, quedando prohibido el uso de mobiliario de plástico, así como la utilización de publicidad.
Por último, la iluminación deberá ser tenue, sin la opción de utilizar «halógenos u otro tipo de iluminación estridente, que pueda restar visibilidad a los edificios del entorno».
Para Vidal es «una medida importante para el fomento del turismo en el centro histórico; no se trata de una medida aplicable a todas las terrazas, sino a unas muy concretas y nos acogemos una normativa europea de cuidado del paisaje urbano y del entorno».